Salma Hayek se arriesga con su personaje en "Socias en guerra"

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Salma Hayek tiene una carrera en la que ha disfrutado de dar vida en el set de filmaciones a Frida Kahlo, bailar con una serpiente en Del crepúsculo al amanecer —lo que la convirtió en un mito erótico instantáneo— y ahora producir Monarca para el gigante de streaming Netflix. Con todas esas credenciales, madame Pinault está más allá del bien y del mal.

Por eso se dio permiso de ser parte de Socias en guerra, en la que su vis cómica se explota al máximo, incluso al grado de parecer una sátira de una mujer más que exitosa, que tuvo que poner sus comprensión femenina de lado, con tal de seguir triunfando y sin importarle a quién se lleve en el camino.

Hayek da vida a una villana casi de telenovela, Claire Luna. Como Salma lo definió, en entrevista concedida por Paramount Pictures, es su personaje "más falso", aunque eso no restó el verdadero propósito que todos los involucrados tenían con el filme: mostrar el valor de la amistad entre dos mujeres que tienen que luchar duro para mantener su esencia y también su negocio de cosméticos.

Me emociona ser parte de una película que está hecha por y para mujeres, no he hecho muchas de esas. Desde 'Bandidas', creo que no había hecho otra. Y, por supuesto, amo a Miguel (Arteta, el director); me dijo que me dejaría hacer un personaje loco, me dio la libertad de inventarla y su apariencia. Los escritores fueron muy divertidos para jugar con eso también

Explicó la mexicana que está orgullosa de lo que pudo crear para la pantalla grande: "Creo que hicimos un personaje muy interesante, sin embargo, todo es falso: los dientes no son míos, (el color de) los ojos tampoco ni el pelo, ¿qué más tengo falso?, no, eso es todo", dijo entre risas, después de mirar su cuerpo.

el hecho de utilizar dentadura, peluca y lentes de contacto también fue un reto a superar: "Apenas podía hablar con estos dientes, mi boca y ojos siempre estaban secos; una vez pusieron humo en la habitación y no podía distinguir a nadie. Me dolía la cabeza y los pies por los zapatos, pero, aun así, quería ir al trabajo", aceptó Hayek.

Un elemento del que sí se enorgullece Salma es que, en Socias en guerra, logró que la comedia esté enfocada en problemáticas femeninas, que no tienen nada que ver con el encontrar el amor, sino más bien una búsqueda de identidad, de superar los baches financieros para conseguir el anhelado triunfo y las distintas formas que hay para ser mujer.

 La mayoría de comedias que son acerca de chicas, las ponen a encontrar a un hombre, y esta no es sobre eso. ('Socias en guerra') se trata acerca de mujeres que tienen éxito en los negocios, su carrera, así como en sus relaciones personales, aunque no con chicos, sino de una con la otra (…) Tratamos de encontrar la parte humana en el guión, aunque es una comedia muy comercial.

De la posibilidad de compartir la pantalla con Rose Byrne y Tiffany Haddish, dos grandes de la sitcom, Hayek alabó precisamente su timing para hacer reír a la audiencia: "No todos los comediantes y no todas las personas que son graciosas son muy buenos actores (pero ellas sí). La película ha sido muy divertida, amo a las chicas, son seres humanos sublimes".

Salma también comentó que el resto del elenco es esencial: "Una de las cosas que sospecho que hará que la gente ame la película es que el director logró unir a distintas personalidades, individuos únicos y lo hizo funcionar. Es una buena película para las mujeres, creo que se van a reír de muchas cosas, se van a identificar con otras, porque es un trabajo con mucho corazón".